Este no va a ser un blog de IA, escrito por IA, maquetado por IA, no. Va a ser un blog de IA, sí, construido por IA, pero a nivel de código. Me encanta el *vibe coding* y estoy aprendiendo un mundo de posibilidades con la IA; me está potenciando de unas maneras que creía imposibles, saciando mi apetito de conocimiento.
Bueno, quitando este precepto, quiero presentarme. Soy Mikel, y no me voy a definir como técnico, ingeniero o que trabajo en tal sitio, no. ¿Quién soy y qué quiero hacer? Pues es una pregunta que llevo haciéndome mucho tiempo, de ahí este blog, para ver si soy el único «defectuoso» en este mundo o hay más gente como yo.
Siempre he sido muy, muy curioso. Me encantaba abrir aparatos de pequeño y ver cómo funcionaban. Conforme crecí, empecé a elevar el nivel y a hacer construcciones e ideas (bastante curiosas y coherentes para ser tan crío), pero todo esto se congeló cuando la ESO y Bachiller empezaron a hacer mella en mi creatividad, en mi personalidad y en todo.
Sentía que no encajaba. Estudiaba sin esfuerzo, memorizaba lo que explicaba el profesor y luego lo vertía en el examen (siempre que me resultara entretenido el tema). Durante esta decadencia, empecé a investigar y romper el PC de mi casa por trastear con programas. La época dorada de los virus (el *Sasser*, qué recuerdos), el eMule, Winamp... aquí vivía yo en mi gloria, investigando cosas que jamás pensé que se podrían hacer y gracias a Internet se me abrió un mundo.
Estaba en mi salsa: creaba radios con Winamp, servidores de archivos, páginas web sencillas, hasta un blog comunidad con foro sobre videojuegos (la PSP, PS3...). Hicimos hasta una revista mensual maquetada que podías leer desde la misma PSP o desde la web. Aprendía de manera autodidacta, pero desatendía los estudios de ESO y Bachiller porque no me interesaban lo mismo, está claro.
Luego hice el grado superior de Administración de Sistemas Informáticos en Red. Genial, sacaba notazas, más que nunca. Me fue genial; me contrataron incluso del colegio para el mantenimiento de los ordenadores ese verano. Tuve un blog con un compañero del grado que empezó a funcionar bastante bien, *SpotyNow*, qué recuerdos. Esta fue una buena época.
Luego acabé el grado superior y pasé a la universidad. Mira, no veas qué suplicio, no he visto algo tan aburrido y con tan poca gracia como el primer año de la universidad. Como Bachiller fue tan flojo en matemáticas, se nota que arrastré esa base que luego no me sirvió para la facultad. Tanto matemáticas como física fueron los detonantes para dejar la universidad y ponerme a trabajar.
Al poco de salir me llamaron a trabajar en un Hospital de Pamplona como técnico informático; al tener el grado pude entrar. Aquí genial, tuve unos compañeros de los que me llevo un recuerdo generoso y aprendí mucho en los 8 años que estuve.
Luego me cambié de trabajo allá por el 2022 a Jofemar, en el pueblo del que soy, a un puesto de I+D. En este puesto he tocado muchos más palos diferentes que en el hospital. En el hospital era más técnico reparador, servidores y PowerBI al final de mi periodo. Aquí toco de todo: DevOps, automatizaciones, despliegues CI/CD, servidores, programación…
En paralelo a Jofemar, he empezado un proyecto en el que estoy volcando todos mis conocimientos que he ido aprendiendo durante estos años y sobre el que hablaremos mucho aquí. Es lo que más me está ayudando a evolucionar tanto profesional como personalmente.
Desde hace poco he descubierto que puedo tener una condición de neurodivergencia. No me es algo confirmado oficialmente, pero bueno, en este proceso de aprendizaje constante tampoco necesito un diagnóstico cuando el hecho de saber que puedo serlo me ha abierto mucho más los ojos y me ha hecho entender más cosas que el propio desconocimiento.
Yo pensaba que estaba defectuoso, pensaba que era raro (siempre me lo han dicho), muy retraído, tímido... me llamaban, y siguen haciéndolo, exagerado con los sonidos fuertes, luces u olores. La verdad es que nunca me he sentido dentro de la onda de nadie y nunca he sentido que nadie me haya entendido ni que le importe tampoco hacerlo, a excepción de mi pareja, que es otro de los motivos por los que también estoy evolucionando a pasos de gigante.
Pero bueno, con esta mi historia (resumida), llego a la conclusión de quién soy y cuál es mi propósito en la vida. Soy una mente inquieta que no puede parar de descubrir, una mente curiosa que aprende a crear con lo que he aprendido previamente. Me aburro enseguida de un tema, lo retomo al cabo del tiempo, me focalizo en algo y me hago «experto» de la noche a la mañana.
Pues nada, en ello estoy: creando este blog y una marca personal para poder conseguir difundir este propósito que tengo a todo el mundo, y que espero que le sirva a «raritos» como yo a no sentirse tan mal y tan solos en este mundo.
Con todo mi buen corazón, bienvenidos al viaje.